domingo, 8 de noviembre de 2009

IMPACTO ANTROPOLOGICO




La Raza,es el término que se utiliza para clasificar a la humanidad de acuerdo a características físicas y genéticas. El concepto de raza no resulta particularmente útil desde el punto de vista biológico o sociológico, ya que todas las razas pertenecen a una única especie biológica, Homo sapiens, y sólo muestran pequeñas variaciones genéticas. La cultura constituye un factor mucho más importante a la hora de determinar la conducta y estilo de vida de los diferentes grupos humanos.

El término raza es polémico por las nociones de superioridad e inferioridad que lleva implícitas. La raza constituyó la justificación para implantar el estado de esclavitud, la persecución de minorías y otros grupos sociales, como la del pueblo judío durante la Alemania nazi, o el sistema de apartheid en Sudáfrica.

Históricamente, los antropólogos físicos habían dividido a la humanidad, atendiendo a sus rasgos morfológicos, en tres grandes subdivisiones o razas: negroide, mongoloide y caucasiana. Algunos científicos fueron más allá añadiendo la amerindia y la oceánica.

Como concepto biológico, la raza era más evidente cuando las diferencias hacían referencia a los rasgos morfológicos, como la pigmentación de la piel, el color, forma y grosor del cabello, la forma de la nariz o la estructura corporal. La aparición del análisis genético vino a refutar esta idea. Antes de esta definición, la clasificación de las razas dependía de una combinación de factores geográficos, ecológicos y morfológicos.

En la segunda mitad del siglo XX, las investigaciones sobre las distribuciones de frecuencias de genes invalidó este enfoque. Concebir fronteras nítidas entre las diferentes razas era posible desde el punto de vista morfológico, pero la utilización del análisis genético demostró que las variantes hereditarias eran indiferentes a tales delimitaciones, permitiendo a las razas entremezclarse a través de otras formas intermedias. Hoy, a la vista de su movilidad e interrelación cada vez mayor, es patente su número infinito.

El concepto de raza, invalidado por la moderna investigación genética, no ha desaparecido del todo. Algunos eruditos todavía lo utilizan; sin embargo, muchos expertos lo desaconsejan, incluso como idea científica, debido a sus connotaciones políticas y al auge que están teniendo algunas ideologías racistas en algunos países de Europa occidental.

Junto con los diversos problemas empíricos y conceptuales de la "raza" después de la Segunda Guerra Mundial, los científicos sociales evolucionistas fueron sumamente conscientes de la forma en que las creencias sobre las razas habían servido para "legitimar" la discriminación, el apartheid, la esclavitud, y el genocidio. Esta cuestión se volvió central en los años 1960, época del Movimiento por los Derechos Civiles en Estados Unidos y la aparición del anticolonialismo.

De cara a esta problemática, algunos científicos evolucionistas simplemente abandonaron el concepto de raza en favor de población. Lo que distingue población de las agrupaciones previas de humanos por raza es que la primera se refiere a una población que se reproduce --punto esencial para cálculos genéticos-- y no a un taxón biológico. Otros científicos evolucionistas han abandonado el concepto de raza en favor de cline --concebido la frecuencia de un rasgo cambia a lo largo de un gradiente geográfico. Los conceptos de población y cline, sin embargo, no son mutuamente excluyentes y suelen ser empleados en el lenguaje científico de corte evolucionista.

Aunque aún ahora hay quien pretende tener pruebas científicas sobre las razas, los avances de la genética van despejando cualquier duda: en términos moleculares los seres humanos nos parecemos mucho más de lo que nos diferenciamos en colores, complexiones y rasgos faciales. Aunque se puede identificar a una persona por su ADN no hay rastros de algo que pueda agruparla en una comunidad racial. Nada de que se es negro, blanco, amarillo o cobre: simplemente se es humano. Las ciencias biológicas y antropológicas demuestran racionalmente que entre los seres humanos las razas como tales no existen ya que todos pertenecemos a una solo especie, la del Homo Sapiens. Pero ello no ha servido para que los seres humanos dejemos de asumirnos como pertenecientes a una raza. Es por esto que el concepto de raza debe ser abordado desde lo cultural e ideológico pero teniendo en cuenta las características biológicas.
FUENTE:http://www.andercismo.com/2008/03/las-razas-humanas-no-existen.html

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